ATENDEMOS A: CENTRO-AMÉRICA y LATINO-AMÉRICA.

Páginas vistas en total

Las Fallas de los Equipos y sus Consecuencias


La palabra "FALLA" es una de las continuamente escuchadas en el medio industrial. Las fallas son el principal dolor de cabeza de quienes mantienen y por supuesto de una gerencia de calidad. Antes de iniciar con este artículo definamos en términos sencillo lo que es una falla: “Una falla es un evento indeseable, cuantificable o no en la operación de un equipo”. Mucho se ha discutido que una falla tiene que ver con la parada del equipo, pues no. Un equipo puede estar en falla y aunque está cumpliendo con su cometido está generando consecuencias cuantificables o no. Podemos poner el siguiente ejemplo: Imaginemos un vehículo que se está trasladando de un sitio a otro, el motor comienza  a tener problemas con un pistón; el chofer decide continuar hasta el sitio de destino, lo logra, pero tardó mas en llegar, gasto mas combustible y posiblemente agravó el problema del motor y ante el estado en que quedó, se requiere una reparación mayor que por demás es costosa. Claro, esto amerita una clasificación de la falla, que según los expertos en mantenimiento definen algunas según su velocidad de aparición, impacto, manera de manifestarse en: catalépticas, progresivas, críticas, súbitas, parciales, totales, externas, etc. Pero de todas estas características lo mas importante  en su IMPACTO NEGATIVO sobre las personas, equipos, ambiente y producción.


Ante todo, como mantenedores, debemos anteponer la seguridad de las personas, al momento de tomar decisiones; obviamente, éstas tienes que se oportunas y acertadas. Es por esta razón que cuando la definimos, decimos que es “Cuantificable o NO” debido a que la producción la podemos recuperar y cuantificar, claro siempre y cuando no sea un proceso continuo; pero, en caso de fallar un equipo e impacta sobre la vida, no se puede cuantificar. Muchas personas se preguntan ¿Cuándo parar un equipo? Esta es una interrogante que depende de políticas claras de una gerencia. Por ejemplo si el equipo cuando aparece la falla impacta  sobre las personas, indudablemente la única decisión es “parar el equipo”. Pero si por el contrario, si un equipo que está fallando, y forma parte de una línea de producción y no está afectando ni la seguridad de las personas, ni la calidad del producto ni el tiempo y que de dañarse su costo de reposición es  bajo en comparación de lo que cuesta la corrida de producción, lo aconsejable para la gerencia es no pararlo y cambiarlo al final de la producción. Pero si en otro escenario, este equipo tiene que ver con el impacto sobre otros equipos por demás costosos, lo decisión sería otra.

Por otro lado, un tema que estaba olvidado es el impacto sobre el ambiente que se presenta al fallar un equipo. Actualmente, se ha despertado mayor interés en este sentido.  Hay cada día mas regulaciones, mayor seguimiento y control; pero sobre todo, multas para quienes  no atiendan las normas al respecto.

Por último, si bien es cierto que es de mucha ayuda para el analista de mantenimiento  conocer la distribución probabilística de falla que gobierna el comportamiento de un equipo, no es menos cierto que debemos mantener un continuo y estricto  programa de inspección de los equipos, sistemas e instalaciones con la finalidad, “óigase bien”, de estar encima de las fallas y no éstas encima de nosotros, ocasionándonos: problemas, angustias, estrés e incertidumbre, pero lo mas importante: “Un Impacto negativo Cuantificable o No”.